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ESTIGMAS
Todo comenzó con una atracción hacia los objetos y mi convivencia con mi pareja. Guardar y mirar estos cabellos me hacía reflexionar sobre la memoria. Cada cabello representaba un recuerdo, como fragmentos del pasado. Con el tiempo, estos cabellos se convirtieron en testigos de nuestras vivencias compartidas. Cada cabello que conservaba era como una pequeña cápsula de recuerdos, un fragmento de nuestra historia juntos. Después de dos años de coleccionar cabellos, mi perspectiva sobre la memoria cambió. Ahora, ya no estoy en la misma situación y he experimentado cambios importantes en mi vida. Esto me lleva a reflexionar sobre cómo la memoria se adapta con el tiempo y cómo los recuerdos que estos cabellos representan siguen siendo importantes en mi vida personal. En este diálogo, interactúo con los recuerdos que están arraigados en mí como fragmentos del pasado, como partes dispersas de mi memoria. Son vínculos que perduran y busco respuestas sobre cómo la memoria se repite y se fragmenta en ciclos del pasado, mientras trato de entender mejor mi propia historia .